Resumen del proyecto para la reducción de jornada laboral a 37 horas y media

Se ha aprobado el Proyecto de Ley que reduce la jornada máxima ordinaria de trabajo a 37,5 horas semanales, sin reducción salarial que pretende ser un hito conseguido para el mercado laboral español. Si bien, antes de su aprobación definitiva debe superar la tramitación parlamentaria.

Esta medida, impulsada por el Gobierno, a unos gusta más y a otros menos, pero se presenta como una de las grandes apuestas para mejorar la conciliación, el bienestar y la productividad en el entorno laboral español. 

Lo que me parece super poético es el inicio de la exposición de motivos de la norma: Señalaba el añorado historiador británico E.P. Thompson que hubo un tiempo en que a las personas trabajadoras se les pretendió expropiar de todo conocimiento del tiempo, precisamente para que todo su tiempo fuera tiempo de trabajo. 

Vamos a ver qué dice el resto del proyecto que aún ha de ser validado en sede parlamentaria.

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¿Qué implica la jornada laboral de 37,5 horas semanales?

La nueva jornada máxima legal supone un recorte de 2,5 horas semanales respecto al régimen anterior de 40 horas semanales, vigente en España desde 1983.

Con esta reforma, la ley establece que ningún trabajador a tiempo completo podrá superar las 37,5 horas semanales de trabajo efectivo de promedio en cómputo anual. La medida, además, garantiza el mantenimiento íntegro de los salarios, evitando que la reducción de horas conlleve una rebaja salarial.

Esto se traduce en una mejora inmediata del equilibrio entre vida personal y profesional, ya que cada semana los trabajadores disfrutarán de 48 minutos libres adicionales. Aunque a simple vista puede parecer un cambio pequeño, sumado durante el año, equivale a 130 horas menos de trabajo al año.

Contexto y motivación de la reforma

La reducción de la jornada laboral responde a múltiples factores sociales, económicos y productivos. Según la exposición de motivos del propio proyecto, la productividad en España ha crecido un 53% desde los años 80, mientras que los salarios reales solo lo han hecho en un 22%. Además, el avance tecnológico y la digitalización han hecho posible producir más en menos tiempo.

Según el Gobierno, la experiencia internacional avala esta tendencia: países como Islandia, Bélgica o Portugal han implantado fórmulas similares con resultados positivos tanto en bienestar como en productividad.

Historia de la jornada laboral en España: de las 48 horas a las 37,5

España fue pionera en la regulación del tiempo de trabajo. En 1919, tras la huelga de La Canadiense, fue el primer país del mundo en establecer la jornada de ocho horas diarias (48 semanales). Esta jornada se redujo a 40 horas semanales en 1983, y desde entonces no se había producido ningún cambio en la legislación básica, aunque la negociación colectiva ha seguido avanzando, situando la jornada media pactada en torno a las 38,2 horas en 2023.

La nueva reforma, que sitúa la jornada máxima en 37,5 horas, responde a la realidad actual, en la que la gran mayoría de convenios colectivos ya contemplan jornadas por debajo de las 40 horas. Según datos oficiales, el 79,7% de los trabajadores cubiertos por convenio ya tienen jornadas de entre 37,5 y 39,5 horas semanales.

¿A quién beneficia la reducción de la jornada laboral?

Según los datos presentados por el Gobierno, 12,5 millones de personas trabajadoras se beneficiarán de la reducción de jornada, de las cuales 10,5 millones son a tiempo completo y 2 millones a tiempo parcial. Destaca también la perspectiva de género: entre los trabajadores a tiempo parcial, el 75,3% de los beneficiarios son mujeres, mientras que entre los de tiempo completo el 60,5% son hombres.

Los sectores con mayor número de beneficiarios son comercio, industria manufacturera, hostelería y construcción, que concentran más de la mitad de los afectados. Territorialmente, Cataluña, Madrid y Andalucía suman más de 6 millones de beneficiarios, seguidas de Comunidad Valenciana, Galicia y Canarias.

Salario y reducción de jornada: ¿se cobra menos?

Uno de los puntos clave de la reforma es la garantía expresa de que no habrá reducción salarial. Los trabajadores que vean reducida su jornada seguirán percibiendo el mismo salario anual. Además, para los trabajadores a tiempo parcial, el ajuste se realizará de forma proporcional, garantizando el respeto a los derechos adquiridos y evitando la compensación o absorción de condiciones más favorables.

Ejemplo práctico:

  • Antes: 40 horas/semana = 10 € / hora

  • Ahora: 37,5 horas/semana = 10,67 €/hora

La reducción de la jornada implica un aumento del coste por hora trabajada, pero el salario mensual o anual no se verá afectado.

 ¿Cuándo entra en vigor la jornada de 37,5 horas?

El proyecto de ley establece la reducción a 37,5 horas semanales con una aplicación progresiva. El plazo máximo para adaptar los convenios colectivos será hasta el 31 de diciembre de 2025. Para las empresas sin convenio vigente, se fija un procedimiento específico de negociación para ajustar sus condiciones.

Según establece el proyecto: La presente norma entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el «Boletín Oficial del Estado»

Durante los seis primeros meses desde la entrada en vigor de la ley, seguirá aplicándose el régimen anterior en materia de registro de jornada y contratos a tiempo parcial, para facilitar la transición y adaptación.

Registro de jornada y derecho a la desconexión digital

La reducción de jornada viene acompañada de nuevas obligaciones en materia de registro horario. El registro deberá ser digital, fiable, accesible e inmediato, y estará disponible en tiempo real para la Inspección de Trabajo. Se desarrollan requisitos adicionales de objetividad y trazabilidad para evitar fraudes y garantizar el cumplimiento efectivo de la norma.

Además, se refuerza el derecho a la desconexión digital: ninguna persona podrá ser sancionada o sufrir represalias por no atender comunicaciones fuera del horario laboral.

Modelos y ejemplos de distribución horaria

La ley no impone un modelo único de distribución horaria. Algunas de las fórmulas más habituales pueden ser:

  • Horario tradicional reducido: 7,5 horas diarias de lunes a viernes

  • Semana de 4 días: 9,375 horas diarias de lunes a jueves (opcional y sujeto a acuerdo)

  • Flexibilidad semanal: combinación de días largos y cortos, respetando el promedio semanal.

  • Jornada irregular: no hay que olvidar que el artículo 34 del Estatuto de los Trabajadores permite la reducción irregular de la jornada laboral en un 10% de la jornada anual o lo que establezca el convenio colectivo aplicable. Esto permite que durante unas épocas se trabajen más horas y durante otras menos.

Cada empresa y sector podrá negociar el modelo que mejor se adapte a sus necesidades, siempre que respete el límite anual de horas.

Preguntas frecuentes sobre la reducción de jornada a 37,5 horas

¿Se aplica a todos los sectores?
Sí, con excepciones muy específicas (como el personal de alta dirección o actividades reguladas por normativas sectoriales propias). El objetivo es que la inmensa mayoría de los trabajadores se beneficien.

¿Habrá sanciones por incumplimiento?
La Inspección de Trabajo podrá sancionar a las empresas que no respeten la nueva jornada máxima o no lleven el registro horario adecuado.

¿Qué ocurre con los convenios ya existentes?
Tendrán un plazo de adaptación hasta final de 2025 para negociar y ajustar la jornada.

¿Afecta a los contratos a tiempo parcial?
Sí, la reducción es proporcional y el registro horario se aplicará del mismo modo que en jornada completa.

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