Salario y condiciones de un camionero en España

El transporte en España está de capa caída. Los profesionales del sector del transporte denuncian desde hace tiempo condiciones laborales precarias, inseguridad en las áreas de servicio, abusos en la carga y descarga, entre otros problemas, a los que ahora se suman factores externos como el imparable incremento del precio del combustible, o la imposición de peajes en autovías.

El principal problema de los trabajadores en el sector del transporte, es que pasan muchas horas fuera de casa, con el lastre que supone para la conciliación personal y familiar, y este esfuerzo, no se ve compensado en sus nóminas.

Los salarios precarios tienen su explicación en los convenios colectivos desactualizados y en las irregularidades que cometen las empresas.

El conjunto de estas circunstancias supone que cada vez más trabajadores, en especial, los jóvenes, rechacen dedicarse a esta profesión, lo cual apunta en sentido contrario a la cada vez más creciente demanda de estos profesionales.

Esta semana he grabado un mini reportaje que he publicado en mi canal de Youtube, entrevistando a dos trabajadores del sector del transporte. Es mi segunda entrevista, de muchas que espero realizar a en adelante. Os la adjunto a este artículo. Si queréis suscribiros a mi canal de Youtube, para mí es muy importante.

Convenios colectivos desactualizados

En algunas provincias, los convenios colectivos están desactualizados, algunos desde antes de 2018, regulando unas tablas salariales por debajo del salario mínimo interprofesional para este año 2021.

En casos más extremos, como Castellón, el convenio colectivo para el sector de mercancías por carretera lleva sin actualizarse desde el año 2009, estando sus condiciones de trabajo completamente desactualizadas (dietas, complementos, etc).

En este convenio colectivo de Castellón, se reguló la dieta para el transporte nacional a 33,78 euros, siendo divisible del siguiente modo: el 30% comida, el 30% cena, el 30% cama y el 10% desayuno.

Irregularidades empresariales

Los conductores del sector del transporte controlan los tiempos durante su jornada de trabajo mediante un tacógrafo. En el mismo se registran las horas de conducción, presencia, descanso…

Las horas de presencia deben ser retribuidas según nuestra legislación, sin embargo, algunas empresas obligan a los trabajadores a apagar el tacógrafo o registrar el tiempo de presencia, como tiempo de descanso, en caso contrario, los despiden.

En algunas ocasiones, las dietas se camuflan entre el salario del trabajador. Es decir, se retribuyen como dietas, lo que realmente son horas de presencia.

Las empresas de transporte nacen como setas. Se constituyen y cuando quiebran, cierran, en muchas ocasiones de forma irregular (sin disolución ni liquidación) y retoman la actividad cambiando el CIF de la sociedad mercantil sin ningún pudor, con los mismos camiones, y muchas veces, con coincidencia en los administradores. 

Los trabajadores se ven obligados a reclamar judicialmente los impagos y a cobrar de FOGASA, con el tiempo de espera y la pérdida económica que esto supone.

Las inspecciones de trabajo, transporte y hacienda parecen poco efectivas ante este tipo de irregularidades. En algunas provincias, siquiera existe inspección de transporte.

Prohibición de carga y descarga por el transportista

Lo duro de la profesión de transportista empeora cuando, además de conducir durante largas jornadas, en muchas ocasiones los conductores se ven obligados a cargar y descargar la mercancía.

Por no citar las largas esperas que sufren antes de la citada carga y descarga.

Si además, a esto le sumamos que muchas empresas no pagan las horas de presencia, o en este caso, de carga y descarga, esta labor irrita más a quienes la sufren.

El Gobierno ha prometido prohibir por ley que los transportistas realicen las labores de carga y descarga. Sin embargo, parece que esta prohibición aún no se ha materializado.

Inseguridad en las áreas de servicio

Las infrastructuras en las áreas de servicios son escasas o inexistentes. Los trabajadores se amontonan en espacios insuficientes sin las instalaciones necesarias. Manifiestan que deben ir al baño de las gasolineras.

Denuncian igualmente inseguridad durante las horas de descanso. Si duermen en la cabina, lo hacen con miedo a ser atracados.

Padecen robos de mercancía o combustible mientras descansan o están en el restaurante.

Precio del combustible

El imparable incremento del precio del combustible, ha situado el diésel (combustible utilizado por la mayoría de camiones) a 1.488 euros en diciembre de 2021, frente a los 1.046 euros que tuvo de media en 2020. Un incremento del 30% que pasa factura a los transportistas.

Sin embargo, este encarecimiento terminará por pagarlo el ciudadano. Si sube el combustible, inevitablemente suben los portes, denuncian los autónomos y empresarios del sector.

La ley obliga a subir los portes para compensar el precio de combustible, pero en la práctica, algunas empresas no lo hacen, para resultar más competitivas. Los profesionales solicitan un régimen sancionador para las empresas que no cumplan.

Los jóvenes rehúsan subirse al camión

Desde el sector alertan sobre la falta de mano de obra, en una profesión casi interminable.

La digitalización y las compras online han incrementado la necesidad de trabajadores dedicados a esta actividad económica. Sin embargo, los jóvenes rechazan dedicarse a esta profesión.

Las condiciones precarias expuestas son disuasorias para muchos trabajadores, en especial, jóvenes, que prefieren dedicarse a otras profesiones más distendidas. Faltan incentivos.

Por este motivo, los profesionales insisten en la importancia de incentivar a los jóvenes a que se sumen a este sector, empezando por una mejora de las condiciones laborales y la seguridad en la carretera.