Ventajas del subsidio para mayores de 52 en la jubilación

El subsidio para mayores de 52 años no solo cumple una función asistencial mientras el trabajador permanece en desempleo. Sino que impacta favorablemente en la jubilación, donde puede marcar diferencias muy relevantes tanto en el acceso como en la cuantía final de la pensión.

A menudo se pone el foco en su cuantía mensual, pero se pasa por alto uno de sus principales valores: las cotizaciones que genera y las ventajas específicas que introduce en determinadas modalidades de jubilación.

La importancia de la cotización durante el subsidio

Durante la percepción del subsidio para mayores de 52 años, el beneficiario sigue cotizando a la Seguridad Social, lo cual tiene una doble importancia, porque añade una base económica para el cálculo de su pensión y suma tiempo cotizado.

En 2026, esta cotización se realiza sobre una base de 1.780,50 euros mensuales, equivalente al 125 % de la base mínima vigente en el régimen general este 2026.

Suma tiempo cotizado

Por otro lado, permite seguir sumando años de cotización, algo esencial para alcanzar una pensión equivalente al 100% de la base reguladora y poder acceder a la jubilación ordinaria con 65 años y no más tarde.

Además también ayuda a alcanzar los períodos mínimos exigidos para acceder a la jubilación anticipada:

  • 33 años para la jubilación anticipada involuntaria.
  • 35 años para la jubilación anticipada voluntaria.
Libro Subsidio mayores de 52 años Ignacio Solsona Laboroteca

El subsidio para mayores de 52 años es un derecho complejo, tanto por sus requisitos de acceso como por las obligaciones que deben cumplirse para mantenerlo en el tiempo. Si quieres conocer todos sus detalles y evitar errores que puedan comprometerlo, tienes a tu disposición el libro Subsidio + 52,  escrito por Ignacio Solsona, abogado laboralista.

Mejora las condiciones de la jubilación anticipada voluntaria

Conviene recordar que existen dos modalidades de jubilación anticipada:

  • La voluntaria.
  • La involuntaria (por causas no imputables al trabajador).

La segunda presenta condiciones más favorables, con coeficientes reductores (penalizaciones) más bajos y, en determinados supuestos, fórmulas de cálculo más ventajosas.

Aquí es donde el subsidio para mayores de 52 años introduce una ventaja especialmente relevante.

El artículo 208.3 de la LGSS establece que, si en el momento de acceder a la jubilación anticipada voluntaria el trabajador está percibiendo este subsidio —y lo ha hecho durante al menos tres meses—, se aplicarán los coeficientes reductores previstos para la jubilación anticipada involuntaria.

Esto supone, en la práctica, beneficiarse de penalizaciones más bajas sin necesidad de que la causa de la jubilación sea realmente involuntaria.

Por ejemplo, si una persona anticipa 24 meses la jubilación, la penalización aplicable podría reducirse desde el 21 % hasta el 15 %, únicamente por ser beneficiario del subsidio.

Por otro lado, estas cotizaciones influyen directamente en los coeficientes reductores aplicables. Cuanto mayor sea el número total de años cotizados, menores serán las penalizaciones por anticipar la jubilación. Para el ejemplo que hemos puesto anteriormente, si se superan 38,5 años gracias a la cotización del subsidio, la penalización aplicable se reduce del 15 % al 14 %.